Recientemente Sanidad ha notificado una aumento considerable de casos de tos ferina en España, hasta tal punto que los casos de enero a febrero de 2024 duplican a los 2.560 registrados en todo el año pasado.
¿QUÉ ES LA TOS FERINA?
La tos ferina es una infección respiratoria que esta provocada por una bacteria gramnegativa llamada Bordetella pertussis (B. pertussis). Es un cocobacilo aerobio estricto que tiene fimbrias y cápsula. El único hospedador que se conoce de esta especie es el humano y su trasmisión se realiza por vía aérea mediante las gotas de Flügge, que son microgotas que se expulsan de forma inadvertida por la nariz o por la boca cuando se habla o se estornuda, incluso al espirar. Esto hace que tenga una capacidad de contagio muy elevada (tasa de ataque del 80-100%).

Bordetella Pertussis Fuente CDC.
Esta enfermedad es de declaración obligatoria y afecta a todos los grupos de edad, con importante morbimortalidad en menores de tres y cuatro meses.
La tos ferina tiene un patrón epidémico cíclico, con picos que se repiten cada dos y cinco años. Después de la exposición afecta tras hasta al 90% de los convivientes y entre el 50-80% de los contactos escolares.
Desde un punto de vista epidemiológico y tal y como recoge el informe 2055-2020 de la Red Nacional de Vigilancia Epidemiológica (Renave) del Centro Nacional de Epidemiología (CNE) del Instituto de Salud Carlos III (ISCIII), el 76% de los casos de tos ferina ocurre en menores de 14 años y el 15% se diagnostica en adultos entre los 25 y 54 años.
El periodo de incubación de esta bacteria es de 9-10 días, aunque tiene un intervalo máximo de 6-20 días. Esta enfermedad tiene varia fases:
Es bastante frecuente que el diagnóstico se retrase por que los síntomas son inespecíficos y se parecen al de un catarro. En el caso de los bebés, los síntomas pueden incluir pausas de apnea con y sin cianosis y/o vómitos provocados por el continuo acto de toser. La técnica diagnóstica de elección es la PCR en aspirado-lavado o exudado nasofaríngeo, como en el Covid.
TRATAMIENTO
En la actualidad hay consenso de que los fármacos de primera elección son los macrólidos. La administración precoz (en fase catarral) de macrólidos puede reducir la intensidad y duración de la
sintomatología, así como la contagiosidad. De todos modos, en el mejor de los casos, el efecto sobre la clínica es escaso y es nulo si se inicia a partir del día 14-21 del inicio de la tos.

No obstante, cuando existe alergia o intolerancia a estos se utiliza trimetoprim-sulfametoxazol a una dosis de 8 mg/kg/día, cada 12 h (máximo 160 mg/12h), durante 7-14 días(6). Está contraindicado en menores de 1-2 meses.
Los casos sospechosos, probables o confirmados deben ser aislados, evitando el contacto con niños pequeños (sobre todo con aquéllos que todavía no hayan recibido la serie primaria de vacunación) hasta cinco días tras el comienzo del tratamiento antibiótico. Las personas que no reciban tratamiento antibiótico deben estar en aislamiento respiratorio, durante 21 días desde la aparición de la tos paroxística o hasta que esta desaparezca.
MÁS INFO:
Moreno Pérez D, Baquero Artigao F, Rodrigo Gonzalo de Liria C, Cilleruelo Ortega MJ. Protocolos diagnóstico-terapéuticos de la AEP: Infectología pediátrica. Tos Ferina. 2019.
Tos Ferina: qué es. cuales son los síntomas y como se trata la infección bacteriana.2024.
Tos Ferina. CDC. 2024





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