La rinitis es un trastorno que consiste en la inflamación de la mucosa nasal. Se caracteriza por la aparición de uno o más de estos síntomas: prurito nasal, estornudos, rinorrea acuosa y obstrucción
nasal. Además, en el casi en el 70% de las ocasiones cursa con afectación ocular (prurito ocular o lagrimeo) y muchas veces, aunque menos de afección faríngea y/o de oído. Este problema de salud suele ser crónico, aunque puede ser agudo. La rinitis alérgica es la forma más común de la rinitis crónica no causada por infecciones y llega a afectar entre el 20 y el 40% de la población mundial.

Esta enfermedad inflamatoria de la mucosa nasal se debe a una respuesta inmune mediada por IgE (inmunoglobulina E) contra alérgenos medioambientales (pólenes, ácaros, epitelios animales, mohos …) y cuyos síntomas son, además de los anteriores, prurito en el cielo de la boca, y bilateralidad de la obstrucción nasal. Además, la aparición de estos síntomas está claramente relacionada con la exposición a los alérgenos a los que ya el paciente esta sensibilizado.
En la rinitis alérgica clásicamente se ha clasificado en función de la temporalidad de los síntomas en estacional o perenne, pero es difícil utilizar esta clasificación en la vida real por que hay personas polisensibilizadas y periodos con más exposición que otros, de modo que a veces alérgenos perennes pueden causar síntomas estacionales. En 2001 nació el grupo ARIA (Allergic Rhnitis and its Impact n Asthma) e intento clasificar la rinitis alérgica en función de la gravedad de los síntomas (moderada, leve o grave), y de la duración de los mismos (intermitente o persistente).

El tratamiento integral de la rinitis alérgica se basa en:
- Evitar el alérgeno, la educación al paciente es importante en este punto para intentar minimizar los síntomas.
- El tratamiento farmacológico sintomático, se base principalmente en antihistamínicos que reducen los síntomas. Se utilizan cuando los síntomas no son muy severos. Estos medicamentos pueden tener efectos adversos como la somnolencia. El grupo de fármacos más efectivo son los glucocorticoides debido a un mecanismo de acción más amplio que el de los antihistamínicos. Cuando se usan en forma de aerosol nasal tienen muy buena efectividad y son bastante seguros.
- La inmunoterapia específica, que consiste en la administración periódica de un extracto al que el paciente es alérgico, durante un tiempo de 3 a 5 años, de manera que se disminuye el grado de los síntomas que padece el paciente.




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